La química del agua en tu acuario
Junio 2026
El pH y por qué importa
El pH mide la acidez o alcalinidad del agua en una escala del 0 al 14. Para la gran mayoría de peces tropicales de agua dulce, el rango ideal se sitúa entre 6.5 y 7.5. Fuera de ese rango, las funciones celulares de los peces se ven comprometidas: pierden apetito, se vuelven más susceptibles a enfermedades y, en casos extremos, pueden morir en pocas horas.
El pH del acuario varía a lo largo del día por la fotosíntesis de las plantas y la respiración de los animales. Por eso conviene medirlo siempre a la misma hora, preferiblemente al final de la tarde cuando la fluctuación es mayor. Los kits de reactivos y los medidores digitales son los métodos más confiables.
- ✓ Rango seguro para tropicales: pH 6.5–7.5
- ✓ Mide siempre a la misma hora para comparar lecturas fiables
- ✓ Corrige cambios de pH gradualmente — los cambios bruscos son más peligrosos que el pH incorrecto
Amoniaco, nitritos y nitratos
El ciclo del nitrógeno es el proceso biológico más importante de cualquier acuario. Los desechos de los peces y los alimentos en descomposición producen amoniaco (NH₃), que es altamente tóxico incluso en concentraciones de 0.25 ppm. Las bacterias nitrificantes del filtro convierten el amoniaco en nitritos (NO₂⁻), igualmente tóxicos, y luego en nitratos (NO₃⁻), relativamente inocuos en bajas concentraciones.
Un acuario nuevo tarda entre 4 y 8 semanas en completar su ciclo biológico. Durante ese tiempo, el amoniaco y los nitritos alcanzan picos peligrosos. Realizar cambios parciales de agua y no sobrealimentar son las medidas más eficaces para controlarlos mientras la colonia bacteriana madura.
- ✓ Amoniaco ideal: 0 ppm — cualquier valor positivo es una emergencia
- ✓ Nitritos: 0 ppm en un acuario maduro y con buen filtrado
- ✓ Nitratos: por debajo de 20–40 ppm, controlados con cambios de agua regulares
Dureza del agua: GH y KH
La dureza general (GH) mide la concentración de calcio y magnesio disueltos en el agua, y afecta directamente a la osmorregulación de los peces. La dureza de carbonatos (KH), también llamada alcalinidad, actúa como tampón que estabiliza el pH e impide sus fluctuaciones bruscas: un KH bajo hace que el pH caiga de un día para otro.
La mayoría de los peces tropicales de comunidad prefieren agua blanda-moderada (GH 4–12 °dH) y un KH de 3–8 °dH. Las especies amazónicas como los tetras y los discos prefieren el extremo más blando, mientras que los cíclidos africanos necesitan agua dura y alcalina con KH alto.
- ✓ Mide GH y KH con tiras reactivas o kits líquidos específicos
- ✓ Un KH mayor a 3 °dH protege el pH de bajadas repentinas
- ✓ Para ablandar agua usa madera de turba, hojas de almendro o agua osmótica
Cómo hacer cambios de agua correctamente
Un cambio de agua semanal del 20–25% es la rutina de mantenimiento más efectiva para cualquier acuario. Elimina nitratos acumulados, repone minerales y estabiliza el pH sin alterar la colonia bacteriana del filtro. La clave está en hacerlo bien, no en hacerlo con urgencia.
Nunca reemplaces más del 30% del volumen de una sola vez, salvo en emergencias. Cambios masivos eliminan la alcalinidad y provocan un choque de pH que puede ser fatal para los peces. Iguala siempre la temperatura del agua nueva con la del acuario antes de agregarla, y trata el agua del grifo con declorinador para neutralizar el cloro y la cloramina.
- ✓ Cambia el 20–25% del agua cada semana de forma constante
- ✓ Iguala la temperatura del agua nueva antes de añadirla al acuario
- ✓ Usa siempre declorinador — el cloro destruye las bacterias del filtro
- ✓ Nunca superes el 30% de recambio en una sola sesión


